Hace días, cuando toda una sociedad esperaba que la justicia encontrara al o los culpables de la muerte de Paulina Lebbos, se vio frustrada por el veredicto del tribunal de justicia. La gente se pregunta, con justa razón: pasaron 20 años y no pudieron encontrar un culpable, llamativa razón de dicho veredicto ¿a quién se encubren o se encubrió? La respuesta es lo que se llama “los hijos del poder”. Viene bien el dicho: cuando dejan entrar a la política en los Tribunales la Justicia sale por la ventana. ¿Quién podrá remediar el dolor de un padre que seguramente seguirá luchando para dar con los culpables del asesinato de su hija?

José Luis Avignone                                                            

Marcos Paz 922 - S. M. de Tucumán